Depresión


El tema de la depresión infantil ha sido de controversia a lo largo de los años debido a las diversas posturas teóricas existentes al respecto. Sin embargo, la posición más extendida actualmente sostiene que la depresión infantil y adulta son semejantes, aunque la edad modula las características y las repercusiones negativas del trastorno (Caballo, 2001, p. 40).

Según el DSM-IV-TR en Caballo, (2001) los síntomas de la depresión infantil son los siguientes:

  1. Estado de ánimo irritable o deprimido (disforia).
  2. Disminución del interés o del placer en las actividades (anhedonia).
  3. Pérdida del apetito y fracaso en lograr los aumentos de peso esperables.
  4. Alteraciones del sueño.
  5. Alteraciones psicomotoras.
  6. Pérdida de energía, cansancio, fatiga.
  7. Sentimiento de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados
  8. Disminución de la capacidad para pensar, concentrarse o tomar decisiones.
  9. Pensamientos de muerte, ideación suicida o tentativas de suicidio. (pp. 142-143).

Para diagnosticar la depresión infantil es necesario que se cumplan los dos síntomas principales que son el estado de ánimo disforico y la anhedonia. Y el cumplimiento de por lo menos tres de los síntomas secundarios citados en el tiempo mínimo de  14 días con presencia de los síntomas todos los días.

Respecto al tratamiento, los enfoques psicoterapéuticos son diversos igualmente que las técnicas utilizadas, sin embargo, los datos disponibles sugieren que los resultados del tratamiento psicológico son bastante similares a los obtenidos con adultos, pero que los psicofármacos son menos eficaces y producen más efectos secundarios en los niños (Caballo, 2001, p. 162).

Uno de los programas más completos para el tratamiento de la depresión infantil y adolescente es el programa emoción-actividad-cognición (PEAC) de Méndez, 1998 en Caballo, (2001):

a)      Fase educativa

Objetivo 1: Enseñar a valorar las emociones

1.1  Identificar las emociones.

1.2  Tasar la intensidad de las emociones

Objetivo 2: Enseñar a relacionar las emociones con sus antecedentes

2.1 a relacionar emocione-conductas-situaciones.

2.2 a relacionar emociones-cogniciones-situaciones

b) Fase de aplicación

Objetivo 3: Modificar los repertorios básicos del niño.

3.1 repertorios conductuales

3.2 repertorios cognitivos

Objetivo 4: Modificar el ambiente del niño

4.1 aumentar la estimulación placentera.

4.2 disminuir la estimulación aversiva

c) Fase de consolidación

Objetivo 5: Promover la generalización.

Objetivo 6: Promover el mantenimiento.

Se considera un programa completo con un sinfín de técnicas que pueden ser empleadas y adecuadas. Además que se trabajan con diversos factores psicológicos y no solamente la manifestación sintomática.

1 Comment (+add yours?)

  1. Karina Velásquez
    Apr 25, 2011 @ 22:17:45

    He tenido la oportunidad de revisar algunos libros de depresión infantil en donde se explica su etología desde diversas teorías psicológicas, lastimosamente no tenemos un “DSM” para niños y la depresión por si misma no tiene las mismas manifestaciones que en los adultos. El niño deprimido no llora como un adulto, por el contrario muestra enojo hacia los demás. Es importante que el psicólogo logre detectar este tipo de manifestaciones porque se puede confundir con otros diagnósticos y etiquetar al niño como alguien con “problemas de conducta” en el ambiente educativo

    Reply

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: