Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud

La Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) es una actualización de la  Clasificación Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías (CIDDM), que fue puesta en marcha por primera vez en los años setenta y publicada en 1980 por la Organización Mundial de la Salud.

La CIDDM es un instrumento que se llevó a cabo para la clasificación de las consecuencias de las enfermedades y sus repercusiones en la vida del individuo.  Este instrumento, traducido a más de 14 idiomas y cuya versión al español fue publicada en 1983 por el Instituto Nacional de Servicios Sociales de España, tenía por objeto, ofrecer un marco conceptual para la información relativa a las consecuencias a largo plazo de las enfermedades, los traumatismos y otros trastornos.

En la CIDDM se introdujeron los conceptos de:

Deficiencia: en el ámbito de la CIDDM el término “deficiencia” hacía referencia a las anormalidades de la estructura corporal, de la apariencia, así como de la función de un órgano o sistema, cualquiera que fuese su causa; en principio, las deficiencias respresentaban trastornos en el ámbito del órgano. La CIDDM, dentro de la experiencia de la salud definía por tanto a la deficiencia como: “Toda pérdida o anormalidad de una estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica”.

Discapacidad: La discapacidad reflejaba la consecuencia de la deficiencia desde el punto de vista del rendimiento funcional y de la actividad del individuo; la discapacidad representaba por tanto, trastornos en el ámbito de la persona. La CIDDM dentro de la experiencia de la salud la definía como: “Toda restricción o ausencia (debida a una deficiencia) de la capacidad de realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera normal para un ser humano

Minusvalía: Este término hacía referencia a las desventajas experimentadas por el individuo como consecuencia de las deficiencias y discapacidades, así pues, la minusvalía reflejaba una interacción y adaptación del individuo a su entorno. La CIDDM dentro de la experiencia de la salud , la definió como: “Una situación de desventaja para un individuo determinado, consecuencia de una deficiencia o de una discapacidad, que limita o impide el desempeño de un rol que es normal en su caso (en función de su edad, sexo y factores sociales y culturales)

A lo largo de más de dos décadas de utilización, se identificaron en la CIDDM una serie de limitaciones y críticas, de ahí que se realizará la modificación que se denominó CIF.  Las críticas que se señalaron son: 

1. Esta clasificación aún cuando permitía distinguir entre deficiencia, discapacidad y minusvalía, no informaba suficientemente sobre la relación existente entre dichos conceptos.

2. La segunda crítica que se planteó hacía referencia al “abordaje negativo” que aportaba al estudio y clasificación del estado de salud de la persona.  Es decir, se enfoca en las habilidades perdidas o limitadas y no en las conservadas.

3. Otro tipo de críticas se referían fundamentalmente, o bien a la falta de una estructura clara y que cumpliese todas las reglas de una clasificación jerárquica, o bien a la presencia de problemas en la definición y organización de los conceptos incorporados.

Con objeto de subsanar las deficiencias apuntadas, en 1993 la Organización Mundial de la Salud (OMS) puso en marcha el proceso de revisión de la CIDDM para generar lo que provisionalmente se denominó la CIDDM-2. Los principios esenciales sobre los que se fundamentaba dicho proceso estaban dirigidos a posibilitar que con la nueva clasificación fuese posible:

* Aplicar el modelo bio-psico-social de Discapacidad.

* Introducir en el modelo teórico el concepto de Universalidad de la Discapacidad.

* Crear un instrumento que enfatizase los elementos positivos de la persona y no los aspectos estigmatizantes.

* Establecer un lenguaje común, aplicable trans-culturalmente, que permitiera describir de manera fiable y replicable los estados funcionales inherentes a las “condiciones de salud” de las personas.

En el 2001 la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprueba la CLASIFICACIÓN INTERNACIONAL DEL FUNCIONAMIENTO, DE LA DISCAPACIDAD Y DE LA SALUD: CIF.

Los cambios conceptuales y estructurales que se introdujeron a lo largo del proceso de revisión, fueron de tal magnitud que podemos decir que la CIF se ha configurado, en realidad, como un nuevo sistema nosológico que incorpora todos los principios rectores del proceso de revisión.

La razón de ser de la nueva Clasificación, puede ser resumida como: aportar un lenguaje estandarizado, fiable y aplicable transculturalmente, que permita describir el funcionamiento humano y la discapacidad como elementos importantes de la salud, utilizando para ello un lenguaje positivo y una visión universal de la discapacidad, en la que dichas problemáticas sean la resultante de la interacción de las características del individuo con el entorno y el contexto social.

Lo primero que puede llamar la atención cuando nos aproximamos a la nueva Clasificación es su titulo, un nuevo titulo para una clasificación sin duda novedosa. La CIF pretende reflejar, la situación real del funcionamiento humano en la que el “funcionamiento” y la “discapacidad” son vistos como consecuencia de la interacción entre la “condición de salud” de la persona y su entorno físico y social. Bajo este cambio de nombre subyacen además una serie de innovaciones terminológicas y taxonómicas fundamentales que pasaremos a describir.

* “Bienestares uno de los términos aportados por la CIF y entendido como un concepto general que engloba todo el universo de dominios de la vida humana, incluyendo los aspectos físicos, mentales y sociales que componen lo que se considera como tener una “buena vida”. Así el concepto del bienestar esta compuesto por los dominios que componen todo el universo de la vida humana y que son los dominios relacionados con la salud (capacidad de la persona para ver, hablar, recordar etc..) y otros dominios “relacionados con la salud”

* Los “dominios relacionados con la salud” son aquellas áreas de funcionamiento que, aún teniendo una fuerte relación con una “condición de salud”, no se incluyen dentro de las responsabilidades prioritarias de los sistemas de salud, sino más bien, dentro de las de otros sistemas que contribuyen al “bienestar” global (acceso de la persona a la educación, al trabajo, etc..)

* “Condición de salud”: Se trata , en este contexto, de un término genérico que incluye enfermedad (aguda o crónica), trastorno, traumatismo y lesión. Una “condición de salud” puede incluir también otras circunstancias como embarazo, envejecimiento, estrés, anomalías congénitas o predisposiciones genéticas. Las “condiciones de salud” se codifican utilizando la CIE-10.  En este ámbito se entiende por “condición de salud” toda alteración o atributo del estado de salud de un individuo que puede generar dolor, sufrimiento o interferencia con las actividades diarias, o que puede llevar a contactar con servicios de salud o con servicios comunitarios/sociales de ayuda. Dichas condiciones pueden ser enfermedades, trastornos, lesiones, traumas, o incluso reflejar otros estados relacionados con la salud tales como el embarazo o la edad.

La nueva conceptualización que la CIF hace del término “discapacidad” también es fundamental.

Discapacidad es asumido como un término genérico que abarca las distintas dimensiones de:

i) “deficiencias de función y deficiencias de estructura” (antes deficiencias);

ii) limitaciones en las “actividades” (antes discapacidades)

iii) limitaciones en la “participación”(antes minusvalía).

Así, con todas estas novedades conceptuales, podemos afirmar que la CIF ha pasado de ser una clasificación de “consecuencias de enfermedades” (versión de 1980) a una clasificación de “componentes de salud” y que se trata de una Clasificación que tiene en cuenta todos los aspectos relevantes incluidos en el ya definido ámbito del “bienestar” .

La Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud, tiene como objetivo principal brindar un lenguaje unificado y estandarizado, y un marco conceptual para la descripción de la salud y los estados “relacionados con la salud”. La CIF define tanto componentes de la salud como algunos componentes “relacionados con la salud” y el “bienestar” (tales como educación, trabajo, etc.). Por lo tanto, los dominios incluidos en la CIF pueden ser considerados como dominios de salud y dominios “relacionados con la salud”

Como clasificación, la CIF agrupa sistemáticamente los distintos dominios de una persona con un determinado estado de salud (ej. lo que una persona con un trastorno o una enfermedad hace o puede hacer). El concepto de funcionamiento se puede considerar como un término global, que hace referencia a todas las Funciones Corporales, Estructuras Corporales, Actividades y Participación; de manera similar, discapacidad engloba las deficiencias, limitaciones en la actividad, o restricciones en la participación.

La CIF también enumera Factores Ambientales que interactúan con todos estos “constructos”. Por lo tanto, la clasificación permite a sus usuarios elaborar un perfil de gran utilidad sobre el funcionamiento, la discapacidad y la salud del individuo en varios dominios. Como ya se ha explicado con anterioridad, La CIF pertenece a la Familia de Clasificaciones Internacionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que pueden ser aplicadas a varios aspectos de la salud. Esta familia de clasificaciones de la OMS proporciona el marco conceptual para codificar un amplio rango de información relacionada con la salud (ej. el diagnóstico, el funcionamiento y la discapacidad, los motivos para contactar con los servicios de salud) y emplea un lenguaje estandarizado y unificado, que posibilita la comunicación sobre la salud y la atención sanitaria entre diferentes disciplinas y ciencias en todo el mundo.

Dentro de las clasificaciones internacionales de la OMS, los estados de salud (enfermedades, trastornos, lesiones, etc.) se clasifican principalmente en la CIE-10 (abreviatura de la Clasificación Internacional de Enfermedades, Décima Revisión), que brinda un marco conceptual basado en la etiología. El funcionamiento y la discapacidad asociados con las condiciones de salud se clasifican en la CIF. Por lo tanto, la CIE-10 y la CIF son complementarias, y se recomienda a los usuarios que utilicen conjuntamente estos dos elementos de la Familia de Clasificaciones Internacionales de la OMS. La CIE-10 proporciona un “diagnóstico” de enfermedades, trastornos u otras condiciones de salud y esta información se ve enriquecida por la que brinda la CIF sobre el funcionamiento. La información sobre el diagnóstico unida a la del funcionamiento, nos proporciona una visión más amplia y significativa del estado de salud de las personas o poblaciones, que puede emplearse en los procesos de toma de decisiones.

Como ya se ha mencionado, la Familia de Clasificaciones Internacionales de la OMS constituye una valiosa herramienta para describir y comparar la salud de la población dentro de un contexto internacional. La información sobre la morbilidad y la mortalidad (proporcionada por la CIE-10) y sobre los componentes de la salud (brindada por la CIF) se pueden combinar en una única medida de la salud de la población. Esta medida puede servir para conocer en todo momento cómo es esa salud y cómo se distribuye, así como para valorar las contribuciones de las diferentes causas de morbilidad y mortalidad.

En el siguiente enlace encontrarán el artículo completo de esta nota y parte del proceso realizado para pasar de la CIDDM a la CIF. 

http://usuarios.discapnet.es/disweb2000/cif/PDF/unidad3.pdf

Desde nuestro punto de vista la actualización de esta Clasificación permite a los usuarios de la misma, una conceptualización mejor estructurada, que se enfoca en los componentes de la salud. Es muy importante el énfasis que se da en que el “funcionamiento” y la “discapacidad” son resultado de la interacción entre la “condición de salud” de la persona y su entorno físico y social. 

Se da una visión bio-psico-social de la discapacidad y cambia el enfoque de minusvalía, hacia una mejor comprensión de las limitaciones de las personas.

Es muy importante desde el punto de vista de la psicología educativa y de los procesos de enseñanza-aprendizaje que se tome en cuenta esta Clasificación Internacional, que se enfoca las áreas de funcionamiento y no únicamente en las que las personas tienen comprometidas.

4 Comments (+add yours?)

  1. AdrianaGutiérrez
    Apr 21, 2011 @ 00:58:47

    Uno de los aspectos más trascendentales en cuanto al estudio de la discapacidad es ayudar a las personas con necesidades especiales a incluirse en la sociedad de manera íntegra, sin discriminaciones. No se trata de etiquetar a nadie así porque así sino de brindarles una mano para que puedan convertirse en personas realizadas y que no se sientan rechazadas ni aisladas del resto de los miembros de la comunidad.
    Todos debemos aportar para que este país y el mundo sean un lugar más justo e integrador de la gran diversidad de seres humanos que habitamos este planeta.

    Reply

  2. Gladys
    Apr 24, 2011 @ 01:44:53

    El conocer estas clasificaciones, permite que hablemos con el mismo idioma quienes estamos interesados en conocer el nivel de funcionamiento de un escolar. El concepto de funcionamiento podrá hoy día considerársele un término global, que hace referencia a las funciones corporales, actividades y participación, así como discapacidades que engloban deficiencias, limitaciones en la actividad, o restricciones en la participación. Es importante identificar todas estas deficiencias para aplicar mejor los procesos de E-A.

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  3. LuisFdezP
    Apr 25, 2011 @ 17:25:58

    Algo que es muy importante y que ya lo he comentado anteriormente es que en la actualidad exista un lenguaje unificado y estandarizado que sirva como punto de referencia para describir el funcionamiento humano y la discapacidad.
    De igual forma es fundamental que nosotros como futuros profesionales en psicología lo conozcamos debido a que en nuestro campo de trabajo nos podemos encontrar personas con características muy variadas y me parece que es nuestro deber utilizar el lenguaje que se esperaría de un profesional en nuestra área.

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  4. Karina Velásquez
    Apr 25, 2011 @ 22:41:49

    La clasificación internacional de enfermedades y discapacidades permite que los profesionales de la salud, en diversos ámbitos, tengan un lenguaje unificado respecto a las condiciones que enfrenta una persona. La elaboración de los mismos permite que podamos conocer el nivel de funcionamiento de los sujetos y a partir de los mismos crear pautas de intervención en la escuela, familia, trabajo, etc

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